La sociedad, que celebra en el próximo Carnaval 40 años, inicia una transición después de tres ediciones de dudosa calidad y no haber pasado a la final este año.
HUMBERTO GONAR, Tenerife
La noche del miércoles 8 de febrero de 2012 supuso un punto de inflexión en la historia de Ni Pico-Ni Corto. Ese día, al término de la tercera fase de murgas adultas del Carnaval chicharrero, el primer colectivo crítico fundado en el barrio de El Toscal conoció que no estaría en la ansiada gran final. Era el mazazo final para tres años de repertorios de dudosa calidad, a pesar de que hasta esta edición siembre habían logrado estar entre las ocho mejores del Carnaval. El pasado 8 de febrero comenzó la transición en la Ni Pico, que encontró su punto álgido hace quince días cuando quien ha sido su director artístico y musical desde 2005, Félix Padilla, comunico al presidente de la sociedad, Fino Díaz, su deseo de retirarse, no sin ocultar que deja la murga quemado y decepcionado al admitir que sus temas no sintonizan con el público, según explicó a EL DÍA.
El lunes pasado, día 5 de marzo, la directiva, liderada por Fino Díaz, se reunió para reconducir el futuro de la institución. La junta acordó encomendar la dirección artística de Ni Pico a Juan David Díaz, hijo del presidente y nieto del cofundador de la sociedad Abelardo Díaz. El fichaje estrella que realizo la Ni Pico, que colocó a Lolo Tavío al frente de la dirección musical, ha dulcificado esta transición, que será menos traumática. Así, David Díaz, como responsable artístico, se apoyará en Lolo Tavío en el apartado musical y juntos trabajarán en las letras, en un equipo que integrarán componentes como Yerai "Zeta-Zeta", Javi "el Estopa", Kike Morales o Yerai López. Estos son los avales de la nueva Ni Pico, cuyo principal objetivo de cara a 2013 es volver a la final, lo que supondría estar de nuevo entre las ocho mejores murgas del Carnaval y dejar en el olvido los dos años que no han pasado a la final: 2001 y 2012.